Vivir en casa de mi tío

Por Alvaro Zulueta Cuquerella

Vivir en casa de mi tío sucede que es una de las cosas que más disfruto de estar en Madrid. Dormir bajo el mismo techo que mi tío supone un hecho de gran importancia, si no el más relevante de todos, este suceso se puede resumir en un explícito acuerdo que mantenemos de manera leal y que en ningún momento ha sido pronunciado en voz alta y puede que ni siquiera haya llegado a ser pensado por las dos partes en su totalidad; este mudo trato requiere de un dar y recibir por parte de ambos, en su caso él recibe el delicioso poder de influir en mis acciones, meterse en mis asuntos y adoctrinarme en gustos y maneras, por el otro lado yo soy obsequiado con una cuantiosa dosis de libertad, lo cual me resulta placentero cuanto menos a estas edades y viviendo a innumerables kilómetros de casa. De esta manera él logra volcarse en mí, participando de mi vida juvenil, así como reflejar sus vicios y virtudes en mi inocente persona, y yo logro experimentar y disfrutar las experiencias que ser universitario madrileño me otorga.

Es esta acordada capacidad que tiene mi tío de influenciar en mi lo que nos lleva a escribir y plasmar estas enseñanzas con las que pretende modelarme y hacerme a imagen y semejanza suya.

Ahora procederé a numerar cada una de ellas explicando y reflexionando sus significados.

 Ser un hombre 

 Podríamos resumir todas las enseñanzas qué prosiguen con esta breve pero contundente idea, para Marcial el ser un hombre no se reduce a tener un genital colgadero si no en demostrar con tus obras, gustos y maneras tu virilidad y hombría.

 Crea tu propia esencia

 Y no me estoy refiriendo a abrir tu propia boutique o crear tu propio perfume a base de la roña de las uñas y el sudor de entre los dedos, no, con esto mi tío quiere hacer alusión a que uno ha de conseguir que la gente le asocie con un buen olor, que cuando entren en una habitación en la que has estado puedan reconocer tu marca personal y que unan rápidamente esa fragancia con tu persona; para ello es imprescindible buscar una colonia que te identifique y que a partir de ese momento sea TU colonia y tarjeta de presentación. Como dato, él mismo aclaró que las mujeres se apoyan sobremanera en el olfato y por ello uno puede hacer mella en la zagala que le gusta con este oloroso truco.

Aprender a alcoholizarte en sociedad 

 Marcial, damas y caballeros, me alcoholiza sin ningún tipo de miramiento y piedad, pocas son las veces que me libro del terror de sus intentos homicidas a base de productos etílicos, además he de aclarar que las innumerables copas de vino que me obliga a ingerir en desmedidas cantidades no saben si no a pura tinta china y no hay más que ver mis dientes teñidos de negro alquitrán después de cada copa. Como todo lo que hace mi tío esto tiene su explicación, la excusa es la siguiente, según Marcial he de aprender a beber en sociedad y saber tomarme un buen vino(o no tan bueno) sin poner ningún tipo de mueca de sufrimiento y dolor.

He de aclarar una vez más qué gracias a esta medida empleada por mi tío he conocido el Lambrusco, alcohol que al parecerse más a un refresco que a una bebida alcohólica me ha llegado a agradar.

Aféitate con brocha

 A esta enseñanza no le puedo sacar ningún tipo de utilidad práctica, solo puedo pensar que se trata de ganar en clase y mejorar uno su cache personal, sustituir el arcaico método de aplicarse la espuma de afeitarse con las manos por el innovador procedimiento de hacerlo mediante una barra(la cual frotas y sale la dicha espuma) y una brocha no han supuesto ningún tipo de cambio en mi modo de vida, eso sí, me siento mucho más culto y con mucha más clase cuando termino de aplicarme la espuma con la brocha mencionada.

El plato del café 

 Como maestro personal de buenas maneras que es mi tío para mi es él el encargado de transferirme el legado de la recta educación que mis padres no pueden suministrarme estando donde están. Un claro ejemplo de estas pequeñas enseñanzas educativas es el siempre presente recordatorio matutino de poner un plato bajo la taza, o tazón en este caso debido al tamaño del recipiente y la indigesta cantidad de café que me procuro, para evitar el derramamiento del café con leche.

Sobre el mejor amigo del hombre 

 No falta en casa de mi tío la compañía canina de Chop, el gran perro blanco que alegra la casa; es Chop como un manso señor mayor amante de los cómodos páseos y de la buena comida. Sin embargo la irrupción de mi persona en el hábitat natural de Chop, el sofá y la cocina , le ha supuesto la incómoda aparición de una competencia desleal importante en cuanto a las sobras de comida se refiere, ya que al llegar tarde de la universidad mi cena suele consistir en la misma cena que mi tío no haya terminado, lo cuál es genial desde mi punto de vista, mientras que Chop lo ve de manera distinta y mucha más negativa ya que era él el que se ocupaba de acabar con cualquier resto de comida; igualmente siempre acabamos el día los dos tirados en el sofá viendo cualquier cosa y riñendo por ver quién se lleva la mayor parte de la manta como si de una pareja nos tratásemos. He de aclarar una cosa muy importante, ningún perro me ha caído bien nunca, nunca he querido tener un perro, no me agradan ni nunca lo han hecho, pero Chop es diferente, él no es un perro, él es mi Bro, mi nuevo y peludo Bro; y me encanta el chaval, me cae muy bien, es gracioso y ocurrente a su manera además poco a poco se va haciendo más y más a mi, ya sabe que al salir para pasear bajamos en ascensor y que a la vuelta, te guste o no Chop, nos toca escaleras para hacer ejercicio, sabes ya que mandas en los paseos si en la rotonda nos volvemos, que siempre me tendrás ahí para jugar al fútbol con el oso de peluche decapitado, que te corresponde la parte derecha del sofá y que yo nunca le diré a nadie que haces tus necesidades en la verja de la piscina si tú no entras en el cuarto de baño.

PD: Entre tú y yo Chop, el portero del bocadillo no nos cae nada bien.

Las películas de «payasos»

Tiene mi tío una extraña afición a las películas donde los actores se descuartizan brutalmente y no valora positivamente una película si uno de los protagonistas no acaba con alguna parte del cuerpo asquerosamente mutilada, ya sea vivo o muerto. Es por eso que se burla de mí debido a mi gusto por las hilarantes comedias de Hollywood y las destornillantes películas de humor, y lo hace comentando que solo me gustan las películas de «payasos«, lo cuál es un graso error ya que por esa misma regla de tres el es fan incondicional de los largometrajes de: «mutiladosdepresivos con tendencias suicidas ocasionadas por el estrés postraumático de cualquier guerra trivial sin transfondo moral diseñados por mega producciones millonarias con el fin de entretener a un grupo de sádicos que disfrutan de observar el destripamiento sanguinario de humanos en tercera persona y sin sentir ningún tipo de remordimiento por que: es solo ficción.»

La cosa esa de hojalata y cuatro ruedas

 Según mi tío es de vital importancia para el hombre de provecho que sea amante de los coches ¿por qué? No tengo explicación lógica, y él dudo que la tenga igualmente. Parece ser que si te sabes todas las marcas de coches y sus respectivos modelos la tienes más larga o algo así, tal vez saber diferenciar con exactitud la diferencia entre un coche y otro solo por el ruido del motor proporciona al hombre unas hormonas con las cuales si no no se vería completa su virilidad. Lo único que se de coches es que mientras te mueva de un lado para otro más rápido que si te trasladas andando o en bicicleta funciona correctamente, pero parece ser que mi tío va más allá y si el coche además tiene no sé cómo caballos (que ya me dirás tú para que quiero yo caballos teniendo ya un coche y con lo cara que esta la alfalfa hoy en día) o si tiene no sé cuál marca o yo qué sé pues es mejor coche; que además tener un coche súper rápido no tiene ningún sentido existiendo los límites de velocidad y las multas. Igualmente Marcial suele tener razón en un buen puñado de temas, por lo que intentaré estar más atento y tomando nota en el próximo anuncio de automóviles.

Cañas por Polonia 

 Gusto de hacer un montón de cosas, de no estarme quieto y meterme en cualquier tinglado que suponga un poco de movimiento y del que se saque algo de provecho para el bien general de la sociedad. Es por eso que estoy en muchos grupos de oración, actividades de carácter más político y de formación humana y espiritual , todo ello de manera organizada, dejando espacio al estudio y priorizando los distintos grupos en orden de importancia (medida esta por el bien común que aporte cada grupo). Pero Marcial no parece entenderlo y lo lía todo, para él yo soy un radical kamicaze y cabezota que se mete en cualquier secta a la primera de cambio, lo que él se debe de pensar es que realmente me reúno todas las semanas con el fin de degollar alguna cabra y beber la sangre de alguna incauta virgen cuando en realidad estoy en algunas Cañas por España o en algún círculo de La Obra.

El saxofón

 «Maldito es el día en que Marcial le dejó el saxofón en la cama» debe pensar el pobre Chop que no soporta mi indiscutible talento musical. Y es que fue así, de repente, viene y me dice -te he dejado unos instrumentos en la cama, aprende a tocarlos- cuál fue mi sorpresa al encontrar un ukelele una guitarra y un saxofón, los primeros instrumentos musicales ya sabía tocarlos con mayor o menor arte, pero el saxofón ni en pintura lo había visto y mucho menos practicado, miento, lo recuerdo de haberlo visto tocar en el metro y en el parque del Retiro, pero nunca llegué a imaginar que llegaría a tener la oportunidad de tocar, o intentarlo, tal ruidoso instrumento. Esta no es una enseñanza concreta, simplemente mi tío actúa como mecenas de mi escaso talento musical apremiándome con el instrumento en si y con críticas demoledoramente constructivas y con consejos de mucha utilidad.

Discusiones y charlas transcendentales

 Numerosas son las veces que mi tío y yo entramos en rencillas varías, ya sea por las películas, los coches o el fútbol; pero pocas igualan el altivo carácter de algunas de ellas, hemos pasado largo rato hablando del demonio y la existencia del mal y la superioridad final del bien así como comentado (o más bien acudiendo yo a un soliloquio de Marcial) sobre el mundo angélico y sus características, curiosidades e historia, también hemos charlado tendidamente sobre el purgatorio (si este es una experiencia positiva o negativa), así como la Santidad y el amor De Dios a los hombres en diferentes grados de cariño. Son momentos de profundidad intelectual que no quitan tiempo para que discutamos de manera amena y entretenida, he de decir que en estos momentos de divagaciones transcendentales pierdo la noción del tiempo y provoco desajustes en los horarios de Marcial, el cual no se si disfruta tanto como yo estos momentos departiendo sobre temas de infinita menos trivialidad que las películas y los payasos.

Fútbol

 Si para mi tío resulta una enorme desgracia que le hayan dejado un chaval de 17 años al que no le gusta ni la cerveza, ni los coches, ni las películas bélicas, grande fue su sorpresa al saberme del Atlético de Madrid. El, como todo buen hombre, diría él, es del Real Madrid, equipo que a mi parecer esta completado por una panda de prepotentes que su única motivación en la vida es el dinero, sin embargo el Atlético de Madrid está formado por un selecto grupo de atletas de élite los cuáles se dejan la piel por el equipo y viven el fútbol con pasión y siendo agradar a su incondicional afición su único objetivo. Por lo tanto es un espectáculo estudiarnos con minuciosidad los días que vemos la Champions y los dos equipos juegan en horarios similares, ya que es gracioso como zapeamos alternando los dos partidos y picándonos entre los dos a cada mínimo error que cometa el equipo del otro.

Lo que Marcial se debe pensar

 Después de releer todo lo anteriormente escrito me he dado cuenta que la imagen que tiene que tener mi tío sobre mi persona tiene que ser horrible, se figurará una imagen distorsionada y en nada parecida a la realidad. Tiene que creer que soy un ente vago en el estudio y dejado en las apariencias, afeminado y poco hombre sin ningún tipo de estilo propio. Pero nada más lejos de la realidad, él sabe que todo esto no son más que mentiras con las que se autoengaña, por que por muchos defectos a resaltar no hay día que no acabe riéndose conmigo.

Orgullo y prejuicio

 En cuanto al deporte se refiere, mi tío y yo mantuvimos una una pequeña rivalidad de manera temporal, teníamos un objetivo, ver quién corría más en lo que dura un mes ¿el resultado? Verme correr 5 kilómetros a las dos de la mañana con el único objetivo de ganar. Digamos que mi orgullo llega a límites insospechados; según Marcial él ganó la partida, aunque esto no es cierto y nunca lo será, como he citado anteriormente la prueba consistía en ver quién corría más en un mes, pero él decidió auto proclamarse vencedor al llegar únicamente a los insulsos 75 km. La realidad es que yo gané, le guste o no.



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