Principios de Liderazgo – Dar las órdenes – (V de XI)

Entenderse bien es el secreto de la vida [Foch]

  1. Trata cada orden como si fuera tuya, da las órdenes con decisión.

La duda o vacilación de un jefe hace suponer que al dar la orden ha tropezado con dificultades; desde entonces subordinado ya no piensa en obedecer, espera la contraorden.

Un ejemplo extraído de la experiencia personal: salgo de una esta­ción, en una mano llevo la mochila y la otra frioleramente metida en el bolsillo. Un tío me alarga un prospecto con deci­sión. Sin reflexionar, saco la mano que iba muy calentita en el bolsillo y cojo el papel, que tiraré al momento siguiente. Si, el tío me hubiera ofrecido el prospecto con vacilación, aquél hubiera pasado de largo al lado sin molestarme.

Cuando un hombre tiende la mano a otro, hay que hacer un esfuerzo de voluntad para no es­trecharla, aunque el individuo sea idiota. Un gesto bien hecho y resuelto arrastra casi auto­máticamente a ejecutar un gesto de conexo; lo mismo una orden dada sin dudar es el 30% de la ejecución [J. Toulemonde. L’art de commander, pá­gina 233.]

2. Usa la cadena de mando establecida

El jefe debe evitar dar órdenes directamente sin pasar por los grados jerárqui­cos normales. De otro modo, todo el mundo entenderá como “normal” y “sano” el saltarse los procedimientos y el orden, seguirá una pérdida de autoridad generalizada, y si los mandos intermedios no tienen autoridad, los mandos superiores están perdidos.

3. Mejor en positivo que en negativo

La frase «haced bien vuestro trabajo» contiene una fuerza psicológica de empuje muy su­perior a la fórmula negativa: «no estéis sin ha­cer nada».

Igualmente, no hay para qué poner en juego una actitud negativa: el miedo, por ejemplo, donde se puede usar una cualidad positiva, como el amor propio.

4. Dale un nombre a cada orden, porque la responsabilidad, cuanto más se reparte, más tiene a cero

5. Anima a tus subordinados a hacer preguntas relativas a cualquier aspecto de tus órdenes que no hayan entendido

Hay que hacerse comprender, dando órdenes muy claras y por supuesto leales, que no parezca están hechas para evitar respon­sabilidades eventuales y para dejar caer sobre los subordinados el peso de los fracasos y la ver­güenza de los reveses.

Algunos niegan el derecho a “querer comprender” y no le tienen otro recurso que el de la obediencia, pero una obediencia pasiva. Esta teoría, que se encamina a negar a los empleados o subordinados el carácter de seres humanos y a considerarles como engranajes de una máquina, tiene como resultado matar no sólo el instinto de curiosidad, sino también la confianza sí mismos.

La depresión moral, fruto de la ignoran­cia, genera desorden. El espíritu humano es activo y no se puede alimentar de la nada; si no se le proporciona algún alimento, la imaginación acaba por deformar la realidad.

Vale más muchas veces confesar a las tropas un fracaso que dejarlas en la incertidumbre [Coronel Munson. op. cit., pág. 106.]

6. Pregunta a tus subordinados, para determinar si hay alguna duda o malentendido respecto a la tarea

Me he dado cuenta de que los subordi­nados realizan la idea mejor si han comprendido bien el objeto y la comu­nicación, y ponen más ganas en el trabajo cuando hacen suya la idea y si el jefe ha sido capaz de despertarles el deseo.

7. Supervisa la ejecución de las órdenes. Ejercita una supervisión cuidadosa y delicada. El exceso de supervisión hiere la iniciativa y crea resentimiento, pero la baja supervisión conlleva no conseguir nada

Cuando una orden urgente ha empezado a ejecutarse no intentes mejorarla durante la ejecución con intempestivas modifica­ciones; las órdenes complementarias no harían otra cosa que liar la ejecución.

Demasiados jefes se imaginan que lo importante del mando está en dar órdenes; y pretenden disculpar su fracaso dicien­do con tono amargado y de suficiencia: «Pero yo había dado la orden de…» Dar una orden no es NADA; la ejecución lo es TODO. Lo que cuenta son los resultados, y hasta eso llega la responsabilidad del jefe.



Categorías:Vocación Política y Liderazgo

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