Principios de Liderazgo – Da Ejemplo – (IV de XI)

Da ejemploDa Ejemplo

1.-   Muestra a tu gente que estás deseando hacer las mismas cosas que les pides a ellos.

El líder que exige de los otros un trabajo duro debe ser un modelo ejemplar de trabajo duro. No se obtiene fácilmente de otros la colabora­ción si no se exige todavía más de sí mismo.

2.-   Mantente físicamente en forma, arreglado y correctamente vestido.

Ya sabemos que lo que Dios no da, Salamanca no presta. Pero el aspecto exterior es, en la mayoría de las ocasiones, un reflejo del aspecto interior. Y en ocasiones a la inversa.

3.-   Muestra siempre una visión optimista de las cosas

Ver claro, ver lo verdadero, ver lo jus­to, esa debe ser la mirada del líder. Audacia, que es la máxima expresión de la virtud de la Esperanza. En cualquier colectivo, unos no ven más que las dificultades; otros quieren ignorarlas. Lo mejor es ver las posibilidades pensando en las dificultades y ha­llar en las primeras recursos para vencer las segundas

4.-   Condúcete a ti mismo de tal forma que tus hábitos no estén sujetos a la crítica

La vida de una persona habla siempre a su gente más alto que su voz, y cuando la vida está en contradicción con sus palabras, hay una falta de lógica que escandaliza a los débiles y rebela a los fuertes

5.-   Ejercita la iniciativa y preocúpate por el espíritu de iniciativa de tu gente

Es preciso que el líder sepa aumentar, dentro del cuadro señalado, la responsabilidad de los subordinados a medida que son capaces de soportarla. También hay que ayudar a las almas a su cargo a vencer las dificultades interiores, enseñarles a conocer más, orientarles mejor con respecto a las posibilidades que les aguardan, darles una noción más exacta del tiempo nece­sario para conseguir este o aquel objetivo

5.-   Evita mostrar favoritismos

  • Ser justo es distribuir elogios y censu­ras con discreción, saber reconocer la buena voluntad de cada cual, llegar al fondo de las cosas y tener en cuenta, por si acaso, las causas que han frenado el esfuerzo de quien ha procedido lo mejor que pudo.
  • Ser justo es atribuir, a quien de derecho lo merece, y sobre todo a un inferior, el mérito de tal idea ingeniosa; saber reconocer lealmente la parte que a cada colaborador suyo corresponde en el éxito. Ser justo es quedar imparcial en todas las circunstancias, sin dejarse guiar nunca por sus simpatías o antipatías; conceder el ascen­so según la valía y aptitudes probadas, y no según el peso de las recomendaciones o la ha­bilidad en el arte de adular que pudiera poseer el candidato.
  • Ser justo es respetar la jerarquía por uno mismo creada, reforzar la autoridad de los que han sido puestos al frente de un ser­vicio o de una sección, y no intervenir en su radio sin contar con ellos.

6.-   Delega autoridad y evita el exceso de control, así lograrás desarrollar el liderazgo entre tu gente

El líder verdadero se esfuerza por descu­brir todas las cualidades de sus colaboradores, por llamar todas las posibilidades y poner de  este modo los talentos al servicio del conjunto. Sería un error, por temor de que la faena quede mal terminada, que prefiera trabajar él mismo antes que confiar en sus co­laboradores. Por una parte, los colaboradores, echados a un lado, pierden toda iniciativa y ganas de trabajar;  por otra, el jefe, que no puede estar en todo, concentra sus cuida­dos en un detalle y acaba por perder de vista el conjunto del que es responsable.



Categorías:Vocación Política y Liderazgo

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